La «aspiradora» de impurezas. Así es como llaman a esta crema suave y untuosa que absorbe las impurezas y quita los puntos negros. Uno de los imprescindibles, productos emblemáticos de culto. Sin ácidos ni enzimas.
Descripción
Prepara y devuelve el equilibrio al ecosistema de la piel, garantizando una limpieza profunda y respetuosa, manteniendo el equilibrio de las pieles más sensibles. Crema untuosa que ayuda a eliminar impurezas hasta lo más profundo del poro. Absorbe el 98% de las partículas contaminantes en superficie. Y el 38% de partículas contaminantes en profundidad. Perfecto para una higiene facial centrada en cómo eliminar los puntos negros. Un gesto extremadamente suave y de una eficacia única que sanea la piel. Así, la epidermis queda purificada instantáneamente y el cutis fresco y resplandeciente. Listo y preparado para potenciar tu tratamiento de belleza y juventud habitual.
MODO DE USO:
Aplicar sobre la piel limpia y seca en cara, cuello y escote.
Masajear con pequeños movimientos circulares, rápidos y ligeros, hasta que la crema se espese, insistiendo en el centro de la cara.
Aclarar con abundante agua tibia. Frecuencia: una a tres veces por semana, en función de las necesidades y la sensibilidad de la piel.
Descripción
Prepara y devuelve el equilibrio al ecosistema de la piel, garantizando una limpieza profunda y respetuosa, manteniendo el equilibrio de las pieles más sensibles. Crema untuosa que ayuda a eliminar impurezas hasta lo más profundo del poro. Absorbe el 98% de las partículas contaminantes en superficie. Y el 38% de partículas contaminantes en profundidad. Perfecto para una higiene facial centrada en cómo eliminar los puntos negros. Un gesto extremadamente suave y de una eficacia única que sanea la piel. Así, la epidermis queda purificada instantáneamente y el cutis fresco y resplandeciente. Listo y preparado para potenciar tu tratamiento de belleza y juventud habitual.
MODO DE USO:
Aplicar sobre la piel limpia y seca en cara, cuello y escote.
Masajear con pequeños movimientos circulares, rápidos y ligeros, hasta que la crema se espese, insistiendo en el centro de la cara.
Aclarar con abundante agua tibia. Frecuencia: una a tres veces por semana, en función de las necesidades y la sensibilidad de la piel.